La Ley no es sinónimo de Justicia (1 parte)

Se nos viene insistentemente transmitiendo e intoxicando desde los diferentes medios de propaganda afecto al Capital y al Estado de las “virtudes” y ventajas del modelo económico, político y social que vivimos, que el imperio de la Ley y el Orden es vital en la armonización de los intereses del conjunto social y, que la concepción de la “justicia”, depende de su aplicación y respeto. Nada más lejos de la realidad, semejante afirmación demagógica y propagandística no soportaría el mínimo análisis racional y riguroso, a saber: justicia-putaLos políticos en sus diferentes ámbitos geográficos legislan leyes, decretos, órdenes, etc., normativa que se sustenta en supuestos y hechos que tiene su origen en las condiciones sociales de las personas afectadas por dichas normas, veamos un ejemplo. Como sabemos, la Ley Básica de Empleo, aquí, en está piel de toro llamada España, determina las condiciones en las que los demandantes de empleo podrán acceder a las prestaciones económicas por tal circunstancia, entre otras cuestiones, creándose en este caso una ley que solo afecta a los que están en paro, es decir, la misma no afecta por igual al conjunto social. ¿Y quién demanda o realiza un trabajo y, sobre todo, de los peor remunerados?

Por lo general, los que demandan un trabajo o lo realizan son aquellos que integran los sectores sociales que carecen de otros recursos para cubrir sus necesidades básicas, es decir,  tienen que aceptar incondicionalmente mal vender su esfuerzo físico y mental al poseedor de los recursos materiales productores de bienes de consumo (tierras, fabricas, dinero, etc.) al llamado propietario, empresario, emprendedor, etc., creándose la figura del explotado, explotado, por qué no obtiene el fruto integro de su trabajo, o en su defecto, que los bienes producidos formen parte del común esfuerzo colectivo de los que trabajan en beneficio del conjunto social, si no que él mismo se privatiza en beneficio del empresario o emprendedor. ¿Es de justicia utilizar a tus semejantes en beneficio propio? La respuesta de esta pregunta, determinará el concepto de justicia y la escala de valores que tenemos respecto a los demás, al mismo tiempo, que el compromiso e implicación en la necesaria transformación de la realidad, en un sentido u otro.

Otro, de los muchos ejemplos que podríamos citar como significado que evidencia falta de veracidad y rigor en que la ley no es sinónimo de “justicia”, lo determina el siguiente ejemplo; Un empresario, en las facultades que le confiere la ley priva a sus trabajadores del salario establecido en el convenio colectivo de aplicación, procediendo a pagarles un tercio menos, en un año les adeuda 3.500 €, evidenciando así un manifiesto animo lucrativo, pues bien, este supuesto no está contemplado en el código penal como robo o hurto, siguiéndose el procedimiento judicial de carácter social, estableciéndose en el mejor de los casos el abono de las cantidades no percibidas más un porcentaje de intereses por mora, siempre que no haya transcurrido más de un año y se alegue prescripción. Sin embargo, si un trabajador se apropia de una cantidad o bienes del empresario en el trabajo por valor superior a 400 €, el código penal establece lo que sigue;

“1. El que, con ánimo de lucro, tomare las cosas muebles ajenas sin la voluntad de su dueño será castigado, como reo de hurto, con la pena de prisión de seis a dieciocho meses si la cuantía de lo sustraído excediese de 400 euros.

2. Se impondrá una pena de MULTA DE UNO A TRES MESES si la cuantía de lo sustraído no excediese de 400 euros, salvo si concurriese alguna de las circunstancias del artículo 235”.

Como puede apreciarse, la diferencia punitiva y de protección de la ley respecto a unos hechos de un símil incuestionable es más que notable, diríase que discriminatorio e injusto, evidenciando que el trasfondo es de pertenencia a clase social diferente, uno, que forma parte de la que ostenta los medios materiales de producción, la otra, la de los desposeídos. Dicho esto, podría decirse que dependiendo de la pertenencia a una de los dos grande grupos sociales existentes en la sociedad, los que viven de su trabajo y los que viven del que trabaja, el concepto de justicia es diferente, antagónico, habiendo una justicia burguesa y otra de los trabajadores, sólo que una predomina sobre la otra, dotándose de medios coercitivos y de persuasión para su funcionamiento y control, esto se materializa a través del Estado.

¡¡¡La legalidad es una cuestión de poder, no de justicia!!!

 

PD. Continuará.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s